Nuestras historias del Principito
May 11, 2009 porvictorsh
El Principito y la rosa
Érase una vez un planeta muy, muy pequeño, que se llamaba B612. Allí vivía el principito, tan solo que un día decidió ir a conocer más planetas, pero de pronto nació una hermosa flor. Era una rosa.
Cuando el Principito la vio se enamoró de ella. Ella era muy presumida pero a la vez buena. Hizo que el Principito se diera cuenta de lo que es el amor después de una conversación que tuvieron.
Ellos dos solos eran felices y el principito se convirtió en flor con ella. Se fueron de vacaciones a ver puestas de sol.
Eran tan felices que dan ganas de que nadie lo ignore, porque quien lea este libro va a aprender que lo invisible a los ojos no lo es al corazón.
Victoria Viesca Sobero
4º de primaria Benia C
El Principito y el farolero
Había una vez en el planeta B612 un niño llamado El Principito.
El Principito vivía solo en el planeta y por eso a veces se aburría muchísimo. Entonces pensó que podía ir a visitar a su amigo el farolero. Cogió sus palomas y se fue volando al planeta del farolero.
Cuando llegó, le contó al farolero que estaba muy aburrido y que quería jugar con él. Decidieron jugar al pilla-pilla.
El Principito se divirtió mucho con su amigo el farolero y lo invitó a su planeta a merendar y ver la puesta de sol.
Daniel Flórez Carrera
3º de Primaria Benia C
De nuevo un viaje.
Al volver de la tierra, el Principito cayó por equivocación en todos los asteroides ya visitados. Esta es la historia que le ocurrió con el Hombre de Negocios.
-Trescientas cincuenta una, trescientas cincuenta y dos…- decía el hombre de negocios cuando el Principito llegó.
El principito se acordó de su amigo que contaba estrellas, que era alto, moreno y muy serio. Mientras tanto, el hombre de negocios se había perdido en la cuenta y se acordó de aquel niño pequeño, rubio y alegre.
El principito saludó:
-Hola, Hombre de Negocios.
-Hola, Principito- contestó él.
-Vengo a decirte que estaré en mi planeta.
-¿Ya te vas?. ¿Seguro que no quieres galletas de estrellitas?- dijo el hombre.
-Me tengo que ir. Adiós.- se despidió el Principito
El hombre, al ver que se iba flotando, se agarró asu pierna. Así llegaron a un planeta desconocido. Era Marte.
El hombre dijo:
-No te separes, puede que haya bichos raros. ¡Ay, mira cuantas estrellas!.
Y se puso a contarlas. Mientras tanto, el Principito se perdió. Después de buscarse durante un tiempo, se encontraron.
-Por tu culpa no sé cuantas estrellas he contado - dijo el hombre.
-Por tu culpa me he perdido - contestó el Principito.
-Son más importantes las estrellas que un niño - grtó el hombre.
-Yo pensé que éramos amigos y un amigo es lo más importante del mundo - lloró el Principito.
-Perdón, tu eres mi amigo.
-Estás perdonado. ¡Ven a visitarme! - dijo el Principito mientras se alejaba volando.
-Adiós - se despidió el hombre, y pensó: ¿Ahora cómo vuelvo yo a casa?.
Patricia Fernández Couto
5º de Primaria. Benia C
En el desierto
Érase una vez un niño con una espada, que venía de un planeta muy chico que se llamaba asteroide B612.
Un día fue al desierto y se encontró con un piloto de aviones de guerra que se había estrellado. El principito cuando lo vio le dijo:
-Dibújame un cordero.
Y se lo dibujó, pero el principito dijo:
-No, ese es muy viejo. ¡Dibújame otro!
Dibujó otros dos corderos y… ¡por fin lo convenció!.
Estaban muy contentos y de repente se encontraron con una serpiente. El principito dijo:
-Tengo muchísima sed. ¿Me podrías ayudar?
La serpiente contestó:
-Si, podría llevarte a un lago para que bebas.
Lo llevó y bebieron los dos juntos.
Así se dio cuenta el principito que lo esencial es invisible a los ojos.
Iván Fernández Fernández
3º de Primaria Benia C
El zorro y el Principito
Un día, en una rosaleda, el Principito encontró a un zorro escondido entre los árboles.
-¿Por qué te escondes? - dijo el Principito.
El zorro contestó:
-Porque me vas a cazar. ¿No?
-No, sólo quiero jugar contigo.
-Bueno, vale, pero no vas a cazar. ¿No?.
-¡Que no!
Después el zorro le dijo:
-No puedo jugar contigo.
-¿Por qué no?
-Porque no estoy domesticado.
-Mira, hacemos una cosa, mañana venimos y nos vemos. Volvemos a venir y cada día nos hablamos más.
Después de unos días ya eran amigos y jugaban juntos.
Pasado un tiempo, cogieron la bandada de pájaros y los dos se fueron al planeta B612.

Agustín González Niembro
5º de Primaria Benia C
El Principito y el Rey
El planeta donde vivía el rey era tan pequeño que continuamente le decía:
- Cuidado, no pises las fronteras. Da un paso atrás, cuidado con las casas. Cuidado con el pueblo que hay detrás…
Más tarde, el Rey quería nombrar embajador al Principito y éste sorprendido le preguntó qué era eso.
-Es representar al país fuera de mis fronteras.
Al principito no le interesaba y extrañado se fue a aprender cosas nuevas.

Aaron Peñas Cruz
El principito y el militar
El principito llegó a un planeta en el que había un militar.
-Soldado, ¡Póngase firme! - dijo el militar.
-¿Quién eres? - Pregunto el principito.
-Soy un militar.
-Un militar…¿Qué es eso?
-Es una persona muy importante que dirige un ejército.
-Pero…¡Aquí no hay ningún ejército!
-Bueno, pero lo iré formando.
-¿Con quién?
-Tu serás su primer miembro. Te nombro teniente jefe.
-¡Qué persona tan rara!. Me voy
-¿A dónde?
-A conocer otros planetas.
-Pues, adiós
-Adiós
Alejandro Alonso María
5º de Primaria Benia C
El guardagujas
Un día el principito vio una casa a lo lejos. Se acercó y vio un señor con un gancho y le dijo:
-¡Buenos días!
-¡Buenos días!- contestó el guardagujas.
-¿Por qué estás tan alegre?
- Porque me voy de vacaciones.
-¿A dónde?
-A mi pueblo, que van a ser las fiestas ahora, y voy a casa de mi madre.
-Puedo ir contigo.
-Vale.
Y se fueron en un rápido que pasaba en ese momento. Se lo pasaron muy bien. Cuando volvieron, el principito le dijo al guardagujas que se iba a conocer más hombres.
Eduardo González Fernández
5º de Primaria. Benia C
LA ROSA Y EL PRINCIPITO
Érase una vez una rosa de color rojo, muy preciosa, muy presumida y un poco consentida. Con ella vivía el Principito, que era un niño pequeño y rubio y llevaba un vestido azul y rojo.
Un día el Principito se fue a la Tierra y encontró un jardín con muchas rosas. Se sorprendió porque pensaba que su rosa era la única en el mundo y se dio cuenta que no era así.
En el jardín encontró un zorro muy guapo, después encontró un guardagujas con un gorro verde y un traje amarillo y verde. Al final se fueron todos a cenar al asteroide B612.

Virginia López Villoria
4º de Primaria Benia C
EL ZORRO
-Pero, ¿qué es domesticar?.
-Domesticar es cuidar algo. Sé que vas a venir todos los días a las cuatro de la tarde y yo a las tres ya me pongo muy nervioso esperándote.
-Te echaré de menos -le dijo el principito al zorro.
-Ya lo sé, pero el trigo siempre me recordará tu pelo dorado. Además, recuerda que lo esencial es invisible a los ojos, pero con el corazón es visible.
Manuel Menéndez del Valle
4º de Primaria Benia C
EL PRINCIPITO EN EL PLANETA 327
El Principito proseguía su viaje cuando la bandada de pájaros aterrizó en un pequeño planeta. Nada más llegar vio a un señor que bebía mucho y le dijo por si acaso:
-Buenos días.
-Buenos dís - contestó el borracho
-¿Por qué bebes?
-Bebo porque me da vergüenza.
- ¿Por qué sientes vergüenza?
-Porque la gente me mira raro.
-¡Qué persona más rara! Hasta luego.
-Adiós.
Ramón Niembro Remis
6º de Primaria Benia C
El Rey
El primer planeta visitado por el Principito fue el 325 donde vivía un Rey.
El rey al ver al Principito dijo:
-¡Mira, un subdito!
El Principito se preguntó:
-¿Cómo puede reconocerme si nunca antes me ha visto?
El rey le dijo:
-Acércate para que te vea mejor.
El Rey estaba orgulloso de ser el rey de alguien. No toleraba la desobediencia.
-¿Puedo sentarme?- preguntó el Principito.
Y el rey respondió:
-Te ordeno que te sientes.
El Principito se sorprendió al ver que el planeta era minúsculo.
-Todo lo que yo diga me hará caso- dijo el Rey
-Quiero ver una puesta de sol- dijo el Principito.
- Si ordeno a un general que vuele de flor en flor como una mariposa y el general no obedece la orden, ¿quién se equivoca, él o yo?
-Bueno me voy del planeta.
-No te vayas- dijo el Rey. Te haré ministro.
-No tengo necesidad de vivir aquí. Me marcho.
El Rey asustado dijo:
-Te hago embajador.
-Las personas grandes son bien extrañas- pensó el Principito.
Pelayo Alonso Fuente
6º de Primaria Benia C








