El mago de Oz
Ene 25, 2010 porvictorsh
El mago de Oz y la bruja de Occidente
Érase una vez una niña llamada Dorothy, era muy buena y vivía en Kansas con sus tíos Henry y Em.
Un día por la mañana decidió ir a la ciudad donde vivía un excelente mago y farsante llamado Oz. Pero todavía hay más, cuando Dorothy iba de camino con su perro llamado Totó, que era un perro astuto y ágil, se encontró con un espantapájaros que estaba clavado en una estaca. Dorothy como era muy buena lo quitó de donde estaba clavado y se hicieron amigos.
Más tarde en el camino se encontraron con un leñador de hojalata. El leñador estaba oxidado. Dorothy cogió un poco de aceite, se lo echó y recuperó el pulso, y se hicieron amigos.
Después encontraron a un gran león que era muy miedica. El león también se hizo amigo de Dorothy y fueron rumbo a la ciudad Esmeralda. La ciudad Esmeralda era de color verde. Dorothy y sus amigos se dirigieron a un gran castillo, donde había, en la entrada, unos guardianes que les dijeron que no podían pasar. Pero Dorothy les dijo que pasarían.
Los cinco compañeros entraron y les pusieron unas gafas de color verde para que lo vieran todo verde. Los guardianes les dijeron que pasaran a la sala y que esperaran allí, pero en la sala nada más había un trono donde estaba una gran cabeza. Era el mago de Oz. El les explicó que hacía unos años que en el occidente vivía una bruja muy mala que tenía unos huéspedes llamados los monos alados.
El mago de Oz propuso a todos que si mataban a la bruja les daría una recompensa. La bruja era una farsante y malvada.
Mercedes Fernández Remis 6º
Dorothy encuentra
al espantapájaros.
Un día de verano paseaba por el campo una hermosa niña llamada Dorothy. Ella iba muy contenta por el gran camino amarillo que conduce a la ciudad Esmeralda y de repente se encuentra un gran maizal. Allí había un espantapájaros que le dijo: -”¿Me puedes sacar de aquí?”
Dorothy se quedó sorprendida, ella no se podía creer lo que veía, que los espantapájaros hablaban. luego le dijo:-”Sí, te sacaré ahora mismo”.
Entonces el espantapájaros le preguntó a la niña cómo se llamaba y qué hacía por allí. Dorothy le explicó que quería ir a ver al maravilloso mago de Oz para que le ayudase a regresar a Kansas.
El espantapájaros le dijo que si podía ir con ella y Dorothy le contestó que si. El espantapájaros le explicó que no tenía cerebro y le quería pedir uno al mago de Oz, y luego le contó que sólo tenía dos días de vida y que a él le había hecho un granjero, que tenía la cabeza rellena de paja y la boca se la habían pintado, los ojos cosidos, con varios trozos de tela le hicieron la ropa y con unos palos los brazos y las piernas.
Virginia López Villoria 5º
El hombre de hojalata
Cuando Dorothy y el espantapájaros iban a la ciudad Esmeralda a pedir sus deseos, por el camino les llamó la atención una casa hecha de metal. Dorothy y el espantapájaros fueron a la casa y entraron. De pronto oyeron un chirrido y se asustaron. El chirrido era de un leñador que era entero de hojalata.
Dorothy y el espantapájaros le dieron aceite para engrasar las articulaciones y así no metiera ruido.
El Hombre de Hojalata se hizo amigo de ellos y decidió irse con ellos a la ciudad Esmeralda, en busca de un corazón.
Daniel Flórez Carrera 4º
Los terribles Kalidhas
Dorothy iba caminando por la senda de ladrillos amarillos y le entro hambre. Entonces el espantapájaros ve un manzano, coge una cesta y después de veinte minutos le trae la cesta llena de manzanas a Dorothy. El león cobarde se fue a comer, pero nadie sabe lo que comió aquella noche.
Al día siguiente siguieron su camino hasta que un precipicio les obstaculizó la marcha. Después de pensar mucho, al espantapájaros se le ocurrió una idea. La idea era que el león salte el precipicio y lleve en su lomo a Dorothy, al leñador, al espantapájarosy a Toto.
Más tarde se encontraron con otro obstáculo, era otro precipicio, pero más largo que el anterior y el león no podía saltarlo. Después de pensar una hora, al Leñador de Hojalata se le ocurre una idea: él podría talar un árbol para apoyarlo en el otro lado y así poder pasar a la otra parte por encima del tronco.
Pero con todo el alboroto aparecieron los terribles Kalidhas, bestias con cuerpo de oso y cabeza de tigre. El león cuando vio que se acercaban los Kalidhas les lanzó un rugido atronador. Los Kalidhas dieron un paso atrás, pero se dieron cuenta de que el león era muy cobarde. Entonces los Kalidhas van a por ellos, pero cuando estaban atravesando el precipicio por encima del tronco, el Leñador de Hojalata cortó la punta del árbol que estaba apoyada en el otro lado y se cayeron al fondo del barranco el tronco y los Kalidhas.
Aaron Peñas Cruz 4º
El campo de amapolas
Después de liberar al espantapájaros de la corriente del río, el extraño grupo siguió su camino.
Se fijaron que el camino amarillo estaba al otro lado de un extenso campo de amapolas. Entonces se decidieron a cruzarlo. Cuando ya lo estaban consiguiendo, el león dijo:
-¡Aaaahhhh! Qué sueño. ¿No podríamos parar a descansar?
-Eso, estoy muy cansada.- afirmó Dorothy.
Mientras, Totó cayó destrozado al suelo. Un rato después, Dorothy también.
-¡Corre, es el perfume de las amapolas el que os está durmiendo! ¡Atraviesa el campo León!- gritó el espantapájaros.
El león corrió, pero fue en vano. Se cayó molido poco antes de salir del campo, mientras el Leñador y el Espantapájaros llevaban a Dorothy y a Totó en brazos.
Cuando Dorothy y Totó despertaron, el Leñador dijo llorando:
-Tendremos que seguir sin el león.
-¡Pero se morirá! - gimió Dorothy.
Entonces el Leñador vio como un gato montés perseguía a un pequeño ratoncito. El Leñador, apenado por el ratón, le cortó la cabeza al gato.
-¡Gracias! ¿Cómo puedo agradecérselo? - preguntó el ratoncito.
-¿Podrías ayudar a mi amigo el león? - dijo el Leñador
-Lo intentaré, llamaré a todos mis súbditos, soy la reina de los ratones- objetó la rata.
La rata hizo sonar un silbato, al instante millones de ratas y ratones se reunieron allí.
-Vosotros traed trozos de cuerda y unidlos formando una larga y fuerte soga. Tú, leñador, fabrica un carro de madera. -ordenó la rata.
Todos hicieron su trabajo, empujaron al león y lo subieron al carro, los ratones tiraron de la cuerda y sacaron del campo de amapolas salvándole la vida al León.
Al final, la rata entregó a Dorothy un silbato que ella haría sonar cuando les necesitara y se despidieron.
Patricia Fernández Couto 6º
La identidad de Oz
Era una tarde muy bella cuando Dorothy, el Espantapájaros, el León y el Hombre de Hojalata estaban en una de las habitaciones del castillo esperando la respuesta de Oz.
-¡Ya llegó la hora amigos! Despertad, despertad. – dijo Dorothy.
-¿Por qué? – dijo el león.
-Porque hoy, el mago nos va a dar un corazón, un cerebro, valor y esperanzas de volver a Kansas. – dijo preocupada Dorothy.
-Bueno, mucho ánimo para levantarnos. – replicó el Leñador
-Vamos, - gritó el león. – Todos en marcha.
Bajaron las escaleras y fueron a la sala del mago. El mago, harto de mentir dijo con voz seria:
-Entrad
-¡Oh, oh, ooohhh! ¡Guau, guau, guau! – dijeron todos a la vez.
-Tú…tú…tú eres humano como yo, ¡vaya sorpresa! – añadió Dorothy.
-Bueno, ya que sabéis la verdad, ya os puedo dar vuestros deseos.
Después de tanto esperar ya tenían lo que querían; el leñador un corazón, el espantapájaros un cerebro, el león valor y Totó y Dorothy, un globo diseñado para ir a Kansas
Victoria Viesca Sobero 5º
